Marcela Romagnoli
A partir del origen
"El ser humano es único e irrepetible, pero al mismo tiempo somos multitudes"
Me propongo escribir el cómo y el porqué de mi trabajo, aunque es como preguntarme el porqué de mi existencia…
La escultura es parte de mí, tan intrínseca que no necesito saber por qué la hago: en principio la realizo por placer, por la creación misma, por la belleza, por el movimiento de la vida, por amor. Hay temas recurrentes como la pareja, hombre-mujer, de a uno o de a miles, que juntos o separados hablan de una fuerza que nos empuja a vivir, a existir, a ser.
El ser humano es quien me importa. Su equilibrio o desequilibrio, caer o volar…
Me interesa comunicar pasión, armonía, fuerza. La comunicación del ser a través del material es primordial, yo creando y el espectador re-creando. Sin este hilo conductor la obra resultaría inerte, fría e impersonal. Participar de la creación creando es lo que busco. Tallando espero encontrarme con lo más profundo de mí y del mundo sensible. Mostrar el proceso es comunicarme con el otro, es abrir mi interior y conectarme con quien lo quiera ver, con quien quiera introducirse en el universo de la magia, que de una piedra nace un cuerpo, de un tronco se asoman las entrañas, de una roca de sal se vislumbra el alma transparente. Amo los materiales y su carácter, cada uno de ellos habla de una particularidad, y juntos hablan de una humanidad.
Con la muestra «A partir del origen» pretendo hablar de la duplicidad del ser, de que todos venimos de un mismo origen y de que todos volveremos a él. Hablo de nuestra unicidad y también de nuestra multiplicidad. Somos seres únicos pero a la vez somos miles de seres idénticos y repetidos, como los miles de eslabones de una cadena, como miles de peces en un cardumen. Si miramos detenidamente, somos únicos. Si miramos con distancia, somos miles.
A pesar de ir desarrollando un nivel de abstracción, aún mantengo el elemento reconocible de la figura humana que me permite ofrecer una lectura más simple y abierta al espectador. No me interesa lo hermético. Pretendo crear una obra accesible donde el espectador encuentre e identifique parte de sí mismo en ella y luego se lance por medio de su propia imaginación a descubrir su significado, o más bien sus múltiples lecturas.
La escultura se presenta delante de mí con mayor fuerza que la teoría, descanso en ella para no hablar… Ella es y será según las miles de interpretaciones de cada mirada que la contemple y recorra.
Marcela Romagnoli E.
Febrero 2018
Una pausa para acercarse al origen de la creación escultórica
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Jaime Troncoso
La transformación de una materia en arte es un proceso que muy pocos pueden alcanzar y donde se conjuga el talento con la creatividad y el conocimiento. Esta mutación desde que el mármol es solo mármol o la madera solo madera es el que se refleja en la muestra de Marcela Romagnoli «A partir del origen».
No es lo mismo trabajar el bronce o la sal, menos el aluminio con la fibro-resina, algunos de los materiales con los que la artista ha compuesto 103 piezas en 20 conjuntos escultóricos, repeticiones de originales que pese a ser iguales, por el hecho de estar trabajados en materiales distintos llevan a que el proceso creativo de cada uno de ellos sea completamente diferente.
Con esta exposición Romagnoli nos desvela el secreto de esos verdaderos magos que son los escultores, secreto que por fin vemos y no dejan de fascinarnos. Las materias primas y las herramientas en el taller simulado presente en la exposición ayudan a comprender este especial tránsito, al igual que los videos que captan el proceso completo y las maquetas reales de uno de sus monumentales icónicos. El arte parece asunto divino, pero es el elemento humano el que le agrega el ingrediente especial.
El ser humano, como dice la artista, «es único e irrepetible, pero al mismo tiempo somos multitudes», y esta exposición lo deja un poco más claro. Porque «a partir del origen» nos muestra las profundas diferencias para conseguir un resultado que pareciese ser extraído de un molde. Es en el comienzo donde se trazan las diferencias entre las personas, pese a que todos llevamos con nosotros rasgos, colores, gustos y conocimientos que nos hacen ser fácilmente catalogados dentro de compartimientos.
Esta exhibición celebra la unicidad y la pertenencia, el poder del pasado y la fuerza del individuo para convertirse en la mejor versión de uno mismo.